Nosotras las emprendedoras y emprendedores muchas veces somos “lobos solitarios”. Emprendiendo con tu proyecto/marca/empresa individual, tu eres el CEO, COO, CFO y todos los demás “Cs” que hay en el mundo de negocios. De un lado es maravilloso, porque eres tu quien toma las decisiones y que construye su sueño sin oposiciones.

Pero al mismo tiempo es mucho trabajo…

Al principio no te da para emplear a alguien y por eso todo el trabajo es tuyo… y yo digo TODO el trabajo.

Hay tareas que te salen fácil y otras no tanto, pero te dan ganas de aprenderlas… pero también hay esas tareas en la lista de u(n) emprendedor(a) que no te gustan para nada. Simplemente sientes que eso no es lo tuyo y que ni lo será en el futuro….

Pero con el tiempo siendo emprendedor@ solitari@ llegaste al modo de mártir de “no te preocupes, yo me fijo y yo lo soluciono”, pero en realidad no es así y todos nosotr@s necesitamos una mano de vez en cuando.

¿Pero por que la estas negando?

Sinceramente, yo intenté ignorarlas y negarlas por mucho tiempo, porque ¡¡¡YO SI PUEDO!!! (Pensé yo.) Pero llegó el momento en el cual ya NO puedo con el papel de “lobo solitario”.  Tuve que aprender que no soy débil ni un fracaso al aceptar ayuda. Simplemente tengo que medir bien mi tiempo y mis talentos.

El paso de aceptar ayuda fue difícil para mi, pero al final se trata de avanzar y evolucionar. Ahora, si alguien me ofrece ayuda la voy a aceptar por el bien de mi empresa y también por para mi propio bien. Porque uno no puede saber hacer todo.

¿Y tu, sigues siendo un “lobo solitario”?
#elartederomperlapiñata #comorompolapiñata