Como sabemos: Todo fluye, nada permanece o panta rhei, ouden menei. ¿Pero por que el cambio nos da tanto miedo? ¿Será porque vamos a “perder” algo que todavía queremos tener en nuestra vida? ¿Es la inseguridad que nos da cuando ocurre algo nuevo, desconocido? ¿O es que somos criaturas de hábitos y nos cuesta mucho el cambio? Y ¿por qué les cuesta menos a algunos que a otros?

Pensando en el cambio, siento que es algo muy necesario, porque sin cambio no hay oportunidad para desarrollo y avance. Si nada nunca cambiaría, no podríamos llegar ser las personas que queremos ser, en la vida privada así como en la profesional.

Entonces, creo que es el COMO nos llega el cambio lo que nos afecta. ¿Es una decisión tuya de cambiar algo o había alguien/algo que te impuso este cambio? Porque claro, muchos cambios dan miedo, pero al mismo tiempo dan tanta emoción que ella facilita ignorar el miedo y seguir adelante. Pero por el contrario, cuando una tercer parte provoca un cambio que te afecta a ti, te niegas.

A veces se puede anular el cambio, pero muchas veces es un hecho que hay que aceptar. Pero cuando no lo haces y luchas contra ello, se te va a hacer aún mas difícil y pesado. Yo creo que muchas veces es un sufrimiento innecesario. Y que al final, sería mucho mas fácil recibir este cambio con la confianza que te va a traer algo bueno, aunque todavía no lo puedas ver. Porque, panta rhei, ouden menei, si quieres o no.

Dicho esto, la próxima vez que te llegue un cambio inevitable, acéptalo, recíbelo con curiosidad y con la confianza que es por lo bueno. Seguramente de esta manera vas a ver el lado positivo de este cambio en poco tiempo.

 

¿Y tú, como recibes los cambios?
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