Un año nuevo apenas empezó, y con esto también nacieron muchos “buenos propósitos”. ¿Pero buenos para quien? Ponerse objetivos y aprovechar los buenos propósitos a mi me parece algo sumamente importante, ¡¡¡no solamente en la vida profesional!!! Pero no todos los objetivos sirven para todos. Es decir, hay que elegir una meta que sirve para TI. Claro que debería ser ambiciosa también, pero si desde el principio es poco probable que lo vas a cumplir por mas de una semana, ¿por que te lo pusiste?

Con una meta equivocada solamente puedes fallar…

… y además frustrarte mucho hasta que te sientes un fracaso tu, no solamente tu meta. “Ni puedo cumplir con…” es la consecuencia. ¿Que bonito pensar esto ya a fines de enero, no? ¡Pero que innecesario! Porque cada meta o propósito tiene dos partes, una obviamente es cumplirlo, pero la importante es saber ponerse una meta que es alcanzable. No me refiero a una meta fácil, sino realista. Te deberías retar, no frustrar. Si quieres aprender a ponerte metas para crecer o dejar atrás hábitos inútiles deberías ser SMART ¡como tu meta!

“Pues, claro que soy smart”, me vas a decir.

Y si te creo, pero me refiero a SMART, una metodología para ponerse metas alcanzables. eSpecifico / Medible / Alcanzable / Relevante / a Tiempo deberían ser las metas para garantizar que las puedes lograr sin renunciar en el camino. La condición indispensable sin embargo es conocerte a ti mismo, tus debilidades y tus fortalezas para juzgar bien tu objetivo, si es lograble para ti o no. Porque una meta puede ser realista para una persona, pero no para ti. Pero pruébalo tu, siendo sincer@ contigo mism@ y vas a ver que con el SMART puedes ponerte objetivos realistas que además puedes medir sobre la marcha. ¡Felices planificaciones!

 

¿Y tu, como te pones tus metas?
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