Tod@s tenemos opiniones. ¿Pero en la vida profesional tienes también una sólida opinión cuando importa?

La verdad es que mucha gente no la tiene, solamente opina en su vida personal. Pero en momentos de fricción ¿Qué pasa? ¿Te quedas callad@ porque no quieres causar un conflicto? Entiendo, casi nadie quiere chocar con los demás. Y esta bien, no te tienes que  convertir en una persona polémica buscando el conflicto. Pero quedarse callado también causa conflicto, en concreto contigo mism@.

¿Cuántas veces te quedaste callad@, aún tuviste una opinión, pero no quisiste echar mas sal a la herida o impulsar la discusión o ponerte en el centro de atención?

Seguramente ya dejaste de contarlo. Así nos pasa muchas veces y después te enojas contigo mism@ o te sientes mal porque no interviniste o no dejaste claro tu punto de vista o aún peor no te defendiste. El motivo es obvio: miedo a la reacción y también a las consecuencias que se pueden producir.

¿Pero cuales son las consecuencias a largo plazo si siempre te quedas callad@?

Cuando retienes tus opiniones durante mucho tiempo, en algún momento vas a empezar a creer que a nadie le interesa tu opinión y que no vale suficiente para ser escuchad@. Y eso fácilmente se convierte en que TU piensas que no vales suficiente para ser escuchado.

Te estas negando un lugar que tienes en el mundo y el derecho que tienes de opinar en voz alta. Una voz que es muy importante, porque hay gente que necesita que la uses.

Claro, a veces vas a decir cosas que no le gustan a todos, pero para eso son las opiniones, para expresar tu punto de vista. Y tal vez es un punto de vista que se necesita urgentemente justo en ese momento. Piénsalo.

¿Y tú, aprovechas la voz que tienes?
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