Al abarcar un nuevo proyecto sientes mucha motivación y obviamente emoción. Te ilusionas a donde puede llegar este proyecto y tienes mil ideas para hacerlo todo un éxito. Anotas todas las ideas, las adaptas para que sirvan bien para tu proyecto y te pones a trabajar. PERO “el diablo ésta en los detalles”, como sabemos todos. Porque tener una buena idea que puede apoyar a tu proyecto es una cosa, la otra es ejecutarla.

Por ejemplo, si tu nueva marca podría beneficiarse de una cuenta de Instagram, parece una excelente idea, pero crear, mantener y además hacer crecer una cuenta de Instagram es mucho trabajo y además requiere hacer tus deberes y aprender como funciona Instagram y su algoritmo de verdad. Pero ya esta, tu proyecto así como tu Instagram esta en marcha y parece funcionar bien. Pero de ahí obviamente no termina, porque hacer un proyecto brillar y florecer requiere mas que una cuenta en Instagram…

Y por eso te metes en otros canales: anuncios, Facebook, YouTube, volantes, convocatorias, un sitio web y un blog… (Ya ves, esta lista se puede extender hasta el infinito). Y todos estos canales te parecen útiles y te gusta trabajar con y en ellos. Tus horas de trabajo suben y suben pero el trabajo nunca termina. Así sigues una semanas o meses hasta que ya te sientes cansad@ porque el mantenimiento de todos estos canales te cuesta mucho tiempo y energía.

¿Entonces qué esta pasando?

Al parecer quisiste abarcar demasiadas cosas al mismo tiempo y cuando te diste cuenta de la cantidad de tiempo que consume cada tarea ya era demasiado tarde. Tus recursos se pulverizan y no te queda nada de tiempo para tu proyecto en si. ¿Eso te pasó alguna vez? No te preocupes, a muchos les pasó también. En el calor del momento, es decir, con la emoción de lanzar tu proyecto, quisiste hacer TODO para garantizar el éxito, pero al final lo que garantizaste es repartir tus esfuerzos tanto, que no te quedó nada PARA TI.

Llegando a este “insight” solamente hay dos opciones: te buscas, p. ej. un “community manager” que se ocupa de tus redes sociales u otro tipo de asistencia pagada o tienes que reducir tus áreas de enfoque. Si el dinero no es un problema para ti, emplear a un asistente con amplio conocimiento en marketing y las redes sociales seguramente es una solución perfecta. Pero para los demás la solución llega a través de la revisión de todos los medios y canales que estas usando ahora.

Hay que revisar cada “elemento” que forma parte de tu proyecto y preguntarse si vale el tiempo y esfuerzo que le pones y también si ahora es un buen momento para utilizarlo o si tal vez es mejor dejarlo para algún momento en el futuro. Y de ahí: Eliminar. Todo lo que no te sirve ahora y todo lo que consume tu energía sin darte el resultado que esperabas de ello. Dispersarse demasiado no sirve a nadie, ni a ti ni a tu proyecto. Mejor enfocarse en pocos elementos al 100% que en muchos que solamente reciben el 30% de atención.

A veces es muy difícil decidir que eliminar y con que quedarte y la ayuda profesional puede ser la única solución. Pero después de poco tiempo vas a ver los grandes beneficios del re-enfoque porque, no olvides: El camino es gran parte de la meta, así mejor que puedas disfrutar cada paso que haces teniendo en mente que mas no siempre es mejor!

 

 

Imagen: Javardh