Como cada año, a fines de febrero se celebra el “Artweek” en Madrid. Múltiples ferias de arte abren sus puertas y miles de amantes de arte, comerciantes de arte, coleccionistas, galeristas, estudiantes de las Bellas Artes, y obviamente artistas se dejan cautivar por las innumerables obras en exposición. Es un ir y venir y claro, un ver y ser visto. Aparte de las ferias, hay muchos eventos y fiestas celebrando el arte y sus creadores y “descubridores”.

Es alucinante que tantas obras de arte están exhibidos durante estos pocos días. No me voy a poner a trabajar en serio y contarlas, pero son muchos MILES. Y estas obras son solamente una selección de los galeristas y además estas galerías que exponen pertenecen a un grupo pequeño y seleccionado. A lo que voy es, que la cantidad de obras de arte que se podrían exponer en teoría es gigantesco.

¿Pero si el mercado de arte es tan grande, por que es tan pequeño y cerrado al mismo tiempo?

Cuando un visitante inocente viene a una de las ferias podría pensar: ¡Mira, que tantas galerías hay! En el mundo del arte seguramente hay lugar para todos los que tienen talento y que quieren vivir de la venta de sus obras. Porque así parece a primer vista. Hay muchísima oferta de tantos estilos, tamaños y géneros de arte que no sabes por donde ver primero. Literalmente te aplasta un poco. Yo por ejemplo, no puedo ir a mas de una feria al día porque me sobreestimula la mente ver tanto arte en poco tiempo que necesito descansar y procesarlo al menos una noche.

La paradoja es que aunque el mundo del arte se presenta tan libre y divertido en estos días de febrero/marzo, la realidad es muy diferente; igual para los artistas así como los galeristas y todos involucrados en el comercio del arte.

Para los artistas que decidieron vivir de su talento, es un camino pesado y con muchos obstáculos, porque hay mucha competencia (buena y no tan buena pero con buenos contactos) y pocos lugares de representación (galerías) disponibles. Y para las galerías es igual, hay muchos artistas, pero dentro del mar de artistas hay que encontrar los talentos únicos que a largo plazo brillen y que además aumentan de valor continuamente. Nadie en este negocio se puede permitir representar artistas que no venden a largo plazo.

Yo creo que lo mas fácil sería compararlo un poco con la industria cinematográfica en Hollywood

Hay innumerables actores, dentro de ellos todavía muchos con talento verdadero, pero hay solamente una cantidad limitada de películas que se producen cada año, y de ellos solamente un puñado con guiones prometedores. La competencia es enorme y un factor importante es a quien conoces y quien es “tu patrocinador”. No se trata de suerte, sino de saber aprovechar oportunidades y saber con quien conectarse. También puedes decir: Para ser un actor exitoso lo que necesitas es talento y sentido de negocio. Porque al final tu talento es un “servicio” o “producto” que hay que vender. Y quien sabe hacerlo, muy probablemente va a ganarle a alguien que no lo sabe. Vivimos en tiempos de arte y artistas 2.0, donde arte muchas veces es una inversión y el artista tiene que ser un empresario.

Con puro talento no vas a tener tu “avance” con una galería o con un coleccionista, hace falta cerebro. Así el estereotipo del artista que vive en las nubes y nada mas esta en su taller pintando y creando ya es tan anticuado como mandar cartas en vez de emails. Los artistas exitosos de hoy pertenecen a un grupo muy despierto y activo para mantenerse en un mercado tan duro aunque maravilloso al mismo tiempo.

 

Imagen: Franck V